Historia de México siglo XIX
TEXAS
Diciembre treinta de dos mil veintiuno
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Ayer me preguntaba qué tema podría ser interesante para cerrar el año, y todavía hasta hace una hora no tenía idea alguna, pero, finalmente me decidí por uno que se relaciona íntimamente con el seminario que habré de iniciar en enero, el cual se intitula: “SANTA ANNA, El Chivo Expiatorio Nacional”. Ver video de presentación pulsando aquí.
¿Cómo llegué a ambas decisiones?
La primera es que hubo un detonante que me llevó a no postergar más este tema, y fue que el espíritu chocarrero que deambula en los pasillos de Palacio Nacional, en una de sus múltiples ocurrencias cotidianas, afirmó ―ignorando su propia ignorancia― que: “Después que Santa Anna entrega más de la mitad del territorio”… bla, bla, bla. Si acaso ―querido lector― calcula que usted pueda resistir tres minutos de divagación histórica, le dejo abajo, el video correspondiente.
En lo que a mi persona se refiere, ya se me empachó que presidentes, historiadores acomodaticios al régimen, así como muchas personas que no lograron rebasar las fronteras de los libros de texto, sigan afirmado tal aberración histórica. El seminario que daré, es sin costo, y ese es mi costo, para tratar de que la gente deje descansar en paz a Santa Anna, y asuma sus propias culpas y responsabilidades. Decía el filósofo inglés Karl Popper, que: “La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimiento, sino la negativa a adquirirlo”.
La segunda fue que, como desde hace años he seguido muy de cerca el fenómeno llamado “Texit”, (Igual que el Brexit) ahora me encuentro que el conocido senador por Texas, Ted Cruz, es declaradamente un fiel creyente secesionista, quien promueve intensamente la salida de Texas de “La Unión”. Además, el cerebro que ha trabajado impecablemente en este asunto los últimos 25 años, Daniel Miller, y autor del libro “TEXIT”, recién se ha postulado como candidato republicano a gobernador, para la futura “República de Texas”. Ambos van en serio y con todo, afirmando que de darse esta secesión, se quedan con la NASA, con el ejército, con el petróleo, y ya no se pagaría impuesto predial en ese nuevo “país”. No veo que estén bromeando.
Entrando a lo que nos ocupa, puedo afirmar sin temor a equivocarme, que Tejas ha sido, es, y será, la manzana de la discordia entre Los Estados Unidos y México.
Y más de un lector dirá que Texas es Estados Unidos, quien con algo de razón puede afirmar su dicho, cuando este territorio ha formado parte de “La Unión” desde el 29 de diciembre de 1845, aunque se volvió a salir en 1861, y regresó formalmente hasta 1870, resultado de la guerra de secesión. De todos modos, usted podrá comprobar en una encuesta de calle, que los habitantes de este territorio se sienten primero texanos, antes que “americanos”.
Ahora bien, Texas ha funcionado como territorio independiente desde fines de 1835, y formalmente desde el 2 de marzo de 1836, y México no lo aceptó sino hasta el 2 de febrero de 1848, con la firma del tratado de Guadalupe Hidalgo, donde se aceptaba de una vez por todas que Texas ya no formaba parte de la República Mexicana, además de otro millón y medio de km2 que se nos evaporaban. Lo curioso es que para estas fechas, México reconocía a Texas como un estado más de la unión americana, y no como una república independiente, pues ya no lo era desde el 29 de diciembre de 1845.
Lo anterior significa que, desde el 29 de diciembre de 1845 y hasta el 2 de febrero de 1848, Estados Unidos se habría “anexionado” arbitrariamente a Texas, sin el consentimiento de México.
¿Cómo pudo hacerlo?
La respuesta es simple: para Estados Unidos, la “República de Texas” (ya con “equis”) era independiente desde casi 10 años antes, y nada le importó lo que México opinara al respecto.
México tuvo oportunidad en 1840 de aceptar la independencia de Tejas, pero curiosamente no fue el congreso mexicano quien se opuso, sino la prensa quien hizo lo imposible para evitarlo. Si ante una eventual aceptación de México, Francia e Inglaterra hubiesen reconocido a Texas como una nueva República, muy posiblemente el apetito expansionista de Estados Unidos hubiera disminuido, o hasta se hubiese extinguido, antes que enfrentarse a estas dos potencias europeas.
Claro está que, los “hubiera” solo existen en mis novelas, y debo aclarar que son más útiles de lo imaginable, pues me permiten comprender mejor la historia. Sirva lo anterior de comercial para mi obra próxima a presentar el 29 de enero, donde la guerra México – Estados Unidos, tendrá un final no solo diferente, sino por demás catártico, y personajes que utilizaron a Santa Anna como chivo expiatorio, deberán comparecer ante la justicia.
Disculpando el breviario cultural y comercial, regreso al tema del Texit, el cual ofrezco a mis lectores consuetudinarios mi punto de vista.
Estados Unidos no ha sido, no es, ni será un país amigo de México. Ellos han confesado desde siempre que no tienen amigos, sino intereses. Además, han demostrado ser un enemigo formidable cada vez que se lo han propuesto. 1824 Constitución Federal de los “Estados Unidos” Mexicanos, 1848 Tratado Guadalupe Hidalgo, 1923 Tratados de Bucareli, 1994 Tratado de Libre Comercio, y 2020 Tratado de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá. Imposible narrar en unas cuantas cuartillas estos 5 momentos terribles para nuestra historia. Subrayo: Estados Unidos es un vecino y poderosísimo enemigo al acecho constante.
Bajo la anterior premisa, aplica un principio del arte de la guerra, y es que el enemigo de mi enemigo, puede ser mi amigo. Por lo tanto, Tejas ha sido enemiga desde el 2 de marzo de 1836, pero nada que ver con Los Estados Unidos de “América”, desde el zarpazo que nos dieron el 29 de diciembre de 1845. Así pues, una “tercera independencia” de Texas, sería conveniente para México, pues en primer lugar sería un eventual enemigo de nuestro enemigo histórico, convirtiéndolo en un posible país amigo. En segundo lugar, un eficaz amortiguador de las voraces ambiciones perpetuas de los “norteamericanos”. Y finalmente, habría que imaginar dos nuevos tratados comerciales, uno con Texas, y otro con lo que quede de Estados Unidos, pues California sigue los pasos de Texas con su “Calexit”.
Hay que recordar que la frontera común entre Texas y México, son 2,000 km, de los 3,000 totales, pues los otros 1,000 km. se reparten entre California, Arizona y Nuevo México.
Sin tener el detalle de volúmenes de comercio, supongo que Texas resulta ser el estado más beneficiado con el TMEC, el cual se debería renegociar y adaptar a las nuevas circunstancias, que ya sin el peso fiscal de Estados Unidos sobre el estado de la estrella solitaria, seguramente las condiciones de ambos lados mejorarían notoriamente.
Le anexo (abajo) algunos videos de Ted Cruz y Daniel Miller, que seguramente le abrirán una perspectiva que no imaginaba, y donde México podría tener un escenario sumamente interesante.
Como podrá comprobar, querido lector, la utilidad práctica de conocer la historia, nos sirve para entender el presente, y para imaginar el futuro.
Me queda claro que México jamás recuperará Tejas, pero podría reconquistarla con un poco de suerte, y haciendo lo que un servidor… promoviendo y apoyando la secesión, tema que por supuesto no me atrevería ni a imaginar en México, así como lo hace el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, quien ya impulsa con consultas patito, su salida del “pacto fiscal”, paso anterior a una eventual “secesión”.
La “balcanización” en México, es más probable que un “Texit”, y sería más fácilmente provocada por agentes de la CIA en nuestro país, que pensar en sentido contrario. Prueba de ello, es que la “Alianza Federalista”, la cual tuvo mucho impulso el año pasado, fueron los primeros en felicitar y aplaudir el triunfo de Biden. Hay muchas cosas de amlo que no comparto, pero al haber sido el último en felicitarlo, me hace ser el primero en aplaudírselo, y éste tema, querido lector, es harina de otro costal. Debo ser objetivo.
“Dívide et ímpera” ―divide y domina― o mejor conocido como “divide y vencerás”, es la estrategia que está en curso en este momento en ambos lados del río Bravo, y las elecciones intermedias de Estados Unidos, sumadas a las de gobernador en Texas el 8 de noviembre, más las seis gubernaturas de Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas el 5 de junio, así como la revocación de mandato el 10 de abril, harán de 2022 un año que nos tendrá sobradamente entretenidos.
Mientras eso ocurre, le deseo a Usted, su familia y amigos, un excelente año nuevo 2022, lleno de salud, paz, y prosperidad.
CLAUDIO MÁRQUEZ PASSY
Videos:
It's Official! I'm Running For Lt. Governor of Texas! - YouTube
Texit campaign gains momentum in US | America | Latest World News | English News - YouTube
HABLANDO DE SANTA ANNA, SIN SABER NADA DEL PERSONAJE.
Si acaso ―querido lector― como le mencioné, calcula que usted pueda resistir tres minutos de divagación histórica, este es el video.
