Historia del Cristianismo
El Jesús Histórico: Una aproximación para su estudio.
José María Quesada Fox
Colaborador de Ecos de la Antigüedad
Uno de los temas que año tras año forma parte de las series que presenta Raúl Rodríguez Lucio tanto en el programa “Ecos de la Noche” que pasa los martes a las 23 horas por Radio UAQ (89.5 FM) y el programa “Ecos de la Antigüedad” que pasa los sábados en la mañana (8.30 AM) por la misma estación, es el Jesús Histórico. Semanas cercanas a la semana Santa el tema va relacionado a la Pasión de Cristo y en las épocas navideñas a su nacimiento, tal y como ha sido este mes de enero del 2022. Coincidentemente este año nos tocó iniciar la serie el sábado 25 de diciembre y continuar el siguiente primero de enero.
No cabe duda de que nuestro productor - o “jefe” como le dice Alonso Santamaría- es un experto en el tema ya que lleva años estudiándolo. Y si a esto le sumamos la reciente reincorporación de Eduardo Prado, otro erudito en el tema, tenemos como resultado programas muy profundos y un “hueso duro a roer” para un servidor. De aquí que la primera pregunta que surge al aficionado a la historia es: ¿cómo es posible hablar desde la historia sobre Quién es el centro de la religión cristiana y sobre Quién se ha escrito mucho a lo largo de ya 21 siglos?
Es decir, ¿es posible hablar de un el Jesús histórico con datos y metodología propios de la investigación histórica? En caso de que respondamos afirmativamente esta pregunta, ¿Qué podríamos decir de Él desde el punto de vista histórico?
Básicamente lo que sabemos de Jesús de Nazaret es aquello que está escrito en los 4 Evangelios y demás libros del Nuevo Testamento y sus consecuentes estudios catequéticos o teológicos. Sin embargo, también existen otro tipo de publicaciones, documentales y películas que en ocasiones con un carácter sensacionalista o diferente quieren presentar una imagen “real” de Jesús de Nazaret independiente de la que la Iglesia(s) presentan, por considerar a esta una versión “oficial”, secuestrada o tergiversada de la historia de Jesús.
Surgen así una cantidad de libros y documentales que no vale la pena traer al caso aquí, pero que en opinión de los expertos tampoco estos son aportes serios o que cubran el rigor metodológico que cualquier investigación histórica demanda.
Entonces, ¿si quisiéramos por un lado investigar sobre la vida y obra de Jesús sin que necesariamente lo hagamos desde la fe confesional que en Él tengamos, o desde el escepticismo y desconfianza que nos produjera el hecho de fe?
Aquí cabe decir que no estamos desdeñando la investigación teológica, pero tampoco cerrando el estudio sobre el Jesús histórico al ámbito eclesial o religioso. Si la misma investigación teológica comenzó a plantearse desde hace aproximadamente dos o tres siglos y recientemente con mayor énfasis, la necesidad de conocer a la persona “real” e histórica de Jesús, sobre la cual fundamentar o entender mejor al “Cristo de la fe”, ¿que no será más que un historiador esté interesado en el mismo tema? No se trata, insisto, ni de hacer una apología sobre Jesús de Nazaret, ni tampoco desdeñar o minimizar su presencia histórica.
Bien hasta aquí hemos dicho, que queremos conocer datos que históricamente sean reales o verdaderos sobre los hechos y dichos de Jesús, desde cómo es que nació y en donde, hasta cómo transcurrió su vida pública hasta que fue crucificado en “los tiempos de Poncio Pilato” y cómo es esto de que resucitó hasta donde la historia nos permite saber.
Jesús de Nazaret nació y vivió en una época histórica definida (en el siglo I de nuestra era), cuando lo que eran Judea y Galilea ya estaban bajo el dominio del Imperio Romano, gobernado por Tiberio César. Jesús comienza su ministerio aproximadamente en el año 15 de este emperador y cuando Poncio Pilato ya era procurador de Judea y Herodes Tetrarca de Galilea (Lc 3,1).
Nació probablemente en Belén, vivió y ejerció primeramente su ministerio público en Galilea y posteriormente en Jerusalén, donde fue aprehendido, juzgado y crucificado. Ciertamente estos datos han sido tomados de los Evangelios, pero es perfectamente verificable en libros históricos de la antigüedad como lo son las propias obras de Flavio Josefo (Antigüedades XX y XV 3) y de Tácito (Anales XV), donde en el primero se alude por una parte el juicio de Santiago, “el hermano de Jesús” y en la otra parte refiere la existencia del propio Jesús. Tácito hará alusión a los “cristianos” perseguidos en la época de Nerón, cuya denominación les viene por ser seguidores del Cristo, ejecutado en tiempos de Poncio Pilato.
Desde luego que no estoy afirmando que los 4 Evangelios y el Libro de los hechos de los Apóstoles, no sean documentos históricos, o que cuando menos no tengan referencias históricas de hechos que realmente se dieron. Sí que lo son y más que tener una base histórica, la mayoría de los investigadores tanto “confesionales” como “independientes” (Antonio Piñero) coinciden en esta afirmación. En los Evangelios, particularmente en Marcos, Lucas y Mateo encontramos hechos y dichos que nos permiten averiguar y reconstruir el Jesús Histórico que afanosamente queremos buscar.
Podríamos comentar aquí algunas de las bases o principios metodológicos que los filólogos e historiadores utilizan para tratar estos documentos, pero dejémoselo a ellos mismos, o quizá después hablemos de ello.
Por lo pronto yo recomendaría al interesado en este tema recurrir a los propios libros de los Evangelios y revisar las notas que a pie de página contiene la versión de la Biblia de Jerusalén (Desclée de Brouwer, Bilbao 1976) que cómo sabemos fue elaborada por la Escuela Bíblica de Jerusalén, institución de la Orden de Predicadores que desde años atrás se dio a la tarea de investigar y traducir dichos textos a partir de originales apoyándose en la investigación bíblica y arqueológica en el propio Israel. Estas notas explican en forma resumida y explícita los temas que los mismos Evangelios van tratando.
Por otro lado, fuera de los textos eclesiales recientemente se ha publicado una obra que se titula Los libros del Nuevo Testamento, editada por el afamado filólogo español Antonio Piñero (Editorial Trotta, 2021), la cual trata y explicita los textos que componen el Nuevo Testamento a partir de traducciones hechas por él mismo y otros dos filólogos. A su vez, dichas notas e introducciones tratan muchos de los temas que el ya ha expuesto en varias de sus obras. Con este material y mucho más, los colaboradores del programa nos preparamos para presentarles a ustedes estas series de programas tan interesantes. Ojalá y sean de su agrado e interés.
El Jesús Histórico de, José María Quesada Fox.


