Historia del siglo XX

 La Crisis de los Misiles de Cuba

 

La Crisis de octubre 1962, en el filo de la guerra nuclear

 

Índice del artículo

Preludio
La revolución Cubana
La Crisis de los Mísiles en Cuba: octubre del 62.
Pasos por días. Reseña en forma breve de la Crisis.
Breve análisis

La crisis de los misiles de cuba castro y Nikita

 1. PRELUDIO

Al termino de la Segunda Guerra Mundial, una potencia emergió peligrosa y amenazadora sobre la faz de la tierra: “La Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas”, dirigida por el insaciable Satalín. A partir de entonces, el nivel de enfrentamientos cambió; los principales vencedores del conflicto: la URSS y los Estados Unidos, comenzaron una carrera armamentista sin cuartel por el dominio y el control del mundo. 

A partir de entonces, el resto del orbe pasó a ser una especie de tablero de ajedrez, donde los grandes jugadores moverían las piezas que les permitieran el control del mundo. De todos estos movimientos, surgiría uno en pleno continente americano que habría de poner al borde de la guerra nuclear a los dos gigantes; se trataba de Cuba.

La revolucion cubana

 2. La Revolución cubana 

Desde 1898 la vida política cubana estuvo marcada por su peculiar relación con los Estados Unidos, y la misma Constitución recogía la tutela política norteamericana. Si bien la derogación de la enmienda Platt, en 1933, eliminaba del texto constitucional una cláusula que atentaba claramente contra la soberanía cubana, el protectorado de Washington se siguió ejerciendo de hecho. Fue la presión del embajador norteamericano la que obligó a Fulgencio Batista a implementar una apertura electoral, ante el temor norteamericano de que la situación política degenerara.

En 1944, por primera vez en la historia, hubo elecciones completamente libres, en las que triunfó el antiguo líder revolucionario y dirigente del Partido Revolucionario Auténtico, Ramón Grau San Martín, cuyo derrocamiento había sido propiciado por la administración norteamericana en 1933. La presidencia de Grau tuvo lugar bajo la bonanza azucarera de la posguerra.

Gracias a la corrupción existente amplió la base electoral y consolidó su situación política. En las elecciones de 1948 fue elegido presidente Carlos Prío Socarrás, ministro de Trabajo de Grau, quien de la mano de los Estados Unidos condujo a Cuba a la guerra fría. Los sindicatos paraoficiales tuvieron el apoyo gubernamental en la lucha contra los militantes del Partido Comunista o aquellos que podían ser acusados de filo-comunistas.

 La retracción de la producción azucarera y el aumento de la competencia internacional reforzaron el papel del turismo, un sector con fuerte presencia norteamericana. Eduardo Chibás, del Partido Ortodoxo, aparecía como el gran ganador de las elecciones de 1952, pero su suicidio abrió un vacío político, llenado por sus seguidores ante el desprestigio del oficialismo.  

El tercero en discordia era Batista, que había militado por algún tiempo en el Movimiento de la Paz y había desarrollado otras actividades vinculadas al comunismo y que para agradar a los norteamericanos terminó adoptando una clara postura anticomunista. Las elecciones no se celebraron debido a la intervención norteamericana y el poder se entregó a Batista, que aumentó la represión.  

Fidel Castro, que ya había sido candidato parlamentario por el Partido Ortodoxo, encabezó el asalto al cuartel de Moncada, la segunda guarnición militar ubicada en Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953. Este hecho marcaría el comienzo de una vasta insurrección popular, cuyo principal objetivo era la caída de la dictadura, pero el fracaso de la empresa disminuyó el número de los rebeldes. Pese a ello, el aumento de la represión aisló todavía más a Batista y sus seguidores.  

En 1954 Batista fue designado presidente en unas elecciones autoconvocadas y sin competencia, que abrieron un paréntesis de distensión en la vida política, que entre otros resultados permitió la salida de Castro de la cárcel y su partida al exilio mexicano. El abandono del populismo por Batista aumentó el malestar entre la población y el incremento de la conflictividad política y de la represión.  

Las elecciones de 1958, en plena guerra civil, no solucionaron absolutamente nada. El candidato oficialista, Andrés Rivera Agüero, ni siquiera fue reconocido por Washington. En su exilio mexicano, Castro organizó una pequeña expedición que penetró en Cuba tras el desembarco del yate Gramma en noviembre de 1956.  

Castro y su Movimiento 26 de julio (M-26) crearon un foco guerrillero en Sierra Maestra, provincia de Oriente, que al poco tiempo se convirtió en el Ejército Rebelde. El M-26 era un desprendimiento del ala izquierda del Partido Ortodoxo, con una ideología igualitaria, socializante, nacionalista y antinorteamericana. La oposición urbana se endureció y en algunos casos se desarrollaron acciones armadas en las ciudades. La represión contra los activistas antidictatoriales creció y la espiral acción-represión no dejó de aumentar, dando lugar a un clima de gran agobio en la población.  

A partir de 1957 la guerrilla castrista logró una cierta entidad, pero no logró impulsar la insurrección. La huelga general lanzada por Castro fracasó, ante la indiferencia de la población y la falta de apoyo de los sindicatos oficialistas y de los comunistas (en ese momento el Partido Comunista, que actuaba como Partido Socialista Popular -PSP-, rechazaba la táctica insurreccional de los seguidores de Castro).  

Lentamente la guerrilla salió de su aislamiento y comenzó una ofensiva en los llanos (quema de cañaverales, destrucción de cosechas, etc.). La apertura de dos nuevos frentes guerrilleros, a cargo de Raúl Castro y Juan Almeida, y la coordinación de las acciones militares por parte de Camilo Cienfuegos y del Che Guevara, consolidaron el avance revolucionario.

La integración de los militantes del PSP en el M-26 permitió un aumento de la agitación urbana. Gracias a su mayor protagonismo, los comunistas ocuparon puestos claves en el M-26 y en poco tiempo su control se extendió al Ejército Rebelde, lo cual explicaría el rápido giro prosoviético de la revolución tras la conquista del poder. La coalición anti-Batista se consolidó con la firma del Pacto de Caracas, en julio de 1958, que aceleró el desmoronamiento del régimen.  

La dictadura perdió el apoyo de Washington, que desde abril no le proveía más armamentos. En agosto de 1958 comenzó la ofensiva final y el 1 de enero de 1959 los seguidores de Castro tomaron La Habana, en medio del delirio popular y bajo las banderas de la moralización, del nacionalismo y del antiimperialismo.  

Castro y el M-26 gozaban de un amplio respaldo popular, que les permitió controlar totalmente la situación e impulsar un profundo proceso de transformaciones políticas, sociales y económicas.

La toma de La Habana fue el comienzo de un proceso revolucionario caracterizado por la presencia de un régimen autoritario de un fuerte contenido personalista, marcado por el liderazgo y el carisma de Fidel Castro; el antiimperialismo y el nacionalismo a ultranza que acompañó el discurso revolucionario hasta nuestros días (Patria o muerte es la principal consigna del régimen); la adopción del marxismo-leninismo, y la integración en el bloque soviético y la puesta en marcha de políticas igualitarias en un intento de construir el socialismo, objetivo éste del que todavía no se ha renunciado pese al desmoronamiento del bloque del Este y al retiro de la masiva ayuda soviética.

La crisis de los misiles de Cuba

3. La Crisis de los Mísiles en Cuba: octubre del 62. 

La mayor confrontación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética no se dio en Europa, sino en el Caribe. Tuvo lugar durante la llamada "crisis de los mísiles" en Cuba, en octubre de 1962. 

Para entonces la revolución cubana, había dejado de ser un proceso impulsado por sectores democráticos contra la dictadura de Fulgencio Batista, para convertirse en la coartada con la que la URSS establecía una base de operaciones militares y de inteligencia en el corazón de occidente.

Este paso agudizó los conflictos entre las superpotencias (Estados Unidos de un lado, la URSS y China Popular del otro) . Poco faltó para que se desencadenara la tercera Guerra Mundial y primera termonuclear por la crisis de los misiles de Cuba. Una catástrofe en la que el pueblo de Cuba, habría sido, el primer objetivo a desaparecer de iniciarse un eventual bombardeo atómico. 

En abril de 1961 Fidel Castro proclamó oficialmente el carácter socialista de su gobierno. Con ello daba un giro radical al programa original de la revolución cubana. Ahora se trataba de establecer en Cuba un socialismo de corte soviético, por lo que el primer ministro de la URSS, Nikita Khrushchev no tuvo reparos en fortalecer el subsidio del nuevo régimen de La Habana.

 La URSS no solo garantizó a Fidel Castro grandiosos recursos económicos, sino también asesores militares y armas de todo tipo, incluidos entre ella los mísiles balísticos nucleares de medio e intermedio alcance. Así se inició la construcción en Cuba de rampas para el lanzamiento de cohetes capaces de llegar en minutos a la zona sur oriental de los Estados Unidos. El objetivo fundamental desde el punto de vista soviético era el de modificar el equilibrio de armas atómicas desplazadas por el mundo, hasta entonces desfavorable a la URSS. 

La presencia de mísiles en Cuba había sido negada públicamente por Khrushchev hasta que el 14 de octubre de 1962, aviones espías norteamericanos fotografiaron las bases de lanzamiento balístico construidas en Cuba bajo el asesoramiento soviético. 

El presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, consultó con sus asistentes diversas opciones para enfrentar el hecho: bloqueo militar, una invasión, un ataque aéreo, la diplomacia etc. Al final optó por la primera alternativa. El 22 de octubre Kennedy anunció el bloqueo naval para evitar el arribo de nuevos cohetes atómicos a la isla. Al mismo tiempo demandó a la URSS la inmediata retirada de las armas atómicas de Cuba.

El país fue declarado en "cuarentena", por el único bloqueo verdadero que ha sufrido la isla después de la revolución. En realidad aquel cerco duró pocos días.

Durante este período a las fuerzas navales de los Estados Unidos se les encargó la tarea de interceptar y revisar todos los barcos que se dirigían a Cuba. El fin era el de comprobar si conducían armas atómicas. Esta medida de Estados Unidos contó con el respaldo de la Organización de Estados Americanos. 

Según el diario de Nikita Khrushchev, Fidel Castro propuso a los dirigentes soviéticos asestar el primer golpe nuclear, hecho que Castro ha desmentido alegando que sus mensajes fueron mal traducidos. Lo cierto es que cuando el gobierno soviético inició conversaciones con el norteamericano, mantuvo al margen de las mismas al régimen de La Habana, precisamente, al que se encontraba en la primera línea de combate.

Al final Khrushchev aceptó las demandas de Kennedy enviando un mensaje el 26 de octubre en el que anunciaba que los cohetes serían desplazados de Cuba. Como consecuencia de este mensaje pacificador se estableció un pacto según el cual Estados Unidos se comprometía a no invadir a la isla (compromiso cumplido hasta nuestros días), a no permitir que lo hiciera algún aliado, a levantar el bloqueo naval y a retirar los cohetes atómicos norteamericanos que apuntaban hacia la URSS desde bases norteamericanas en Turquía. Por su parte la URSS, además de retirar los mísiles de Cuba debió comprometerse a no agredir a Turquía. 

El final de la crisis constituyó un paso de avance hacia el fin de la guerra fría. Sin embargo para el gobierno de Cuba resulto un hecho frustrante, pues no tuvo en cuenta sus condiciones para la retirada de los cohetes ni se incluyó a Castro como firmante del pacto.

Por un tiempo las relaciones de la Habana y Moscú se agriaron a causa de esta exclusión. Fidel Castro no sólo le dio un frío recibimiento a Anastas Mikoyan, encargado de relaciones exteriores de la URSS, cuando este visitó Cuba poco después de la crisis, sino que respondió a la política soviética de distensión con la incentivación de grupos armados en toda América Latina, y en diversos países de África.

La Habana condenó la política reformista de los Partidos Comunistas mucho de los cuales se fragmentaron en grupos de "prosoviéticos" y "procastristas". Estas divergencias se extendieron hasta principios de los de los setenta. Cuba inició realmente la mejoría sus relaciones con la URSS a partir de dos hechos, la muerte de Guevara en Bolivia (1967) y la defensa pública hecha por Castro de la entrada de los tanques soviéticos en Praga (1968). Dentro del exilio cubano en EUA, el pacto Kennedy-Krushchev, tampoco resultó muy bien recibido, pues aquel acuerdo se interpretó como la entrega oficial de Cuba al imperialismo soviético.

Krusheb y Kenedy

4. Pasos por días. Reseña en forma breve de la Crisis de los misiles de Cuba. 

En septiembre de 1962 llegan los primeros mísiles a Cuba.

El 14 de octubre de 1962, un avión de reconocimiento de USA, fotografía la construcción de bases de mísiles en Cuba. 

El 15 de octubre 1962, un avión U-2 piloteado por Richard Heyser, toma fotografías donde se muestra que son mísiles SS-4 de rango intermedio, con capacidad nuclear. 

El 16 de Octubre, el presidente Kennedy durante el desayuno, es informado sobre los mísiles SS-4. En reunión con sus asesores, discuten llevar a cabo un bombardeo a Cuba seguido por una invasión. En dicha reunión le informan de un comunicado casi inelegible, donde Moscú autoriza al comandante de sus tropas en Cuba, que en caso de una invasión utilice los mísiles nucleares. Este comunicado de Moscú a su comandante en Cuba, pudo ser intencional para que lo captaran los servicios de inteligencia de los Estados Unidos.  

El 17 de octubre 1962, encontrándose haciendo campaña política, el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy es informado que otro avión U-2 fotografió mísiles SS-5, los cuales podrían alcanzar la mayor parte de los Estados Unidos continental. Kennedy se había ido de campaña política para mantener el secreto de los mísiles. 

En octubre 20, 1962, Robert Kennedy (hermano del Presidente), lo llama a Chicago para una reunión urgente con sus asesores. El presidente Kennedy con la excusa de problemas respiratorios, deja la campaña política y regresa a la Casa Blanca.

Ese día el presidente Kennedy se comunica con el Ministro de Relaciones Exteriores de la Unión Soviética Gromyko, y le expresa que los Estados Unidos no tolerará estas armas ofensivas en Cuba. Gromyko le manifiesta que la Unión Soviética no tiene esa clase de armas en la isla de Cuba. 

En octubre 21, otro avión U-2 descubre que rápidamente se están ensamblando en Cuba bombarderos soviéticos, y construyendo otras bases de mísiles.

El Presidente Kennedy le pregunta a sus asesores militares, si pueden destruir todos esos objetivos, y le responden que solamente los que ellos conocen. En relación a la pregunta sobre las bajas, le señalan que entre civiles y militares, serian entre 10 a 20 mil. Kennedy entonces se decide por el bloqueo naval. 

El 22 de octubre 1962, el presidente Kennedy anuncia en un discurso la instalación de mísiles en Cuba por parte de la Unión soviética, y proclama un bloqueo naval de la Isla. En dicha alocución también advierte que cualquier cohete nuclear lanzado desde Cuba. seria considerado como un ataque de la Unión Soviética a los Estados Unidos, y demandó que todos esos mísiles ofensivos fueran sacados de Cuba. 

El 23 de octubre, los aviones de reconocimiento de Estados Unidos siguen tomando fotos muy claras de los mísiles y rampas de lanzamientos en Cuba.

La OEA aprueba por unanimidad, apoyar el bloqueo de Cuba.

24 de octubre por la mañana los barcos soviéticos se acercan a la línea de cuarentena, y los asesores de Kennedy se preocupan si Nikita Khrushchev tiene tiempo parar detener los barcos.

Por la tarde, después que los capitanes de los barcos soviéticos reciben un mensaje de Moscú, detienen su navegación, y se mantienen en ese punto.  

Octubre 25, el embajador de los Estados Unidos Adlai Stevenson, confronta de manera fuerte a los funcionarios soviéticos en la ONU. 

El 26 de octubre 1962, el Premier de la Unión Soviética Nikita Khrushchev en una extensa carta, le propone a Kennedy sacar sus asesores militares de Cuba, y no romper el bloqueo, si los Estados Unidos garantiza que ellos o sus aliados no invadirán a Cuba.

Las naves de guerra de la marina de los Estados Unidos que bloquean la Isla de Cuba, revisan el buque de carga soviético Marcula, y lo dejan pasar la linea de cuarentena, al no encontrar armamentos.

Kenedy y su gabinete
5. Breve análisis 

Posibles contradicciones entre este pacto Kennedy - Khruschev, y el Pacto de Piratería Aérea entre el presidente Nixon USA y el Tirano.

Como se puede observar en este Pacto Kennedy - Khruschev, se aprueba que los Estados Unidos garantiza no invadirá a Cuba, y que sus aliados harán lo mismo. Pero también se habló de los ataques comandos que realizaban cubanos exiliados.

 

Ahora bien, la contradicción surge por el hecho que después de este Pacto, los ataques comandos de exiliados continuaron, y en muchos casos bajo el auspicio del gobierno de los Estados Unidos.

 

También cuando salieron de las cárceles de Cuba los miembros de la Brigada 2506, el jefe político de la Brigada Dr. Manuel Artimes, fundó unos campamentos en Centro América con la ayuda de Kennedy, y realizó varias operaciones comando.

 

Pues bien, la contradicción surge en estas dos preguntas que cualquier persona se puede hacer:

¿Por qué el gobierno de Kennedy continuó apoyando operaciones comandos, que hacían algunas organizaciones de exiliados cubanos? (Otros cubanos exiliados las efectuaban por su cuenta).

 

¿Y por qué después el gobierno de Nixon firmó un pacto con el tirano de Cuba, donde en el capitulo dos se comprometía no permitir a los cubanos exiliados atacar a la tiranía desde los EE.UU., o ningún otro país, si ya con anterioridad existía el pacto Kennedy - Khruschev?

Las respuesta a estas interrogante son complejas, pero procuraremos evacuarla en forma simple desde nuestro punto de vista.

 

En nuestra opinión, como las propuestas de Khruschev no especificaban que los cubanos exiliados lucharan en contra de la tiranía de Cuba, pues en su carta (desclasificadas) solamente hizo referencia a ello, el presidente Kennedy continuó asistiendo a determinadas organizaciones de cubanos exiliados, para continuar presionando a la dictadura comunista de Cuba.

 

Y decimos presionando, puesto que los Comandos Mambises (organización clandestina que operaba desde los EE.UU.), y los campamentos de Artimes (MRR) en Centro América, que trabajaban bajo los auspicios de la Agencia Central de Inteligencia, entre otras organizaciones, hacían solamente operaciones limitadas y distantes una de otras, no obstante tener la capacidad militar e ideológica para desarrollar un fuerte frente en toda la isla.

 

Por ejemplo:

Como hemos mencionado, los ataques comandos e infiltraciones eran esporádicos y limitado a determinados objetivos, los cuales tenían antes que ser aprobado por los agentes norteamericanos.

 

A las guerrillas campesinas anti comunistas del Escambray, y en otros lugares de Cuba, se les mantenían prácticamente abandonadas, pues solamente se les enviaba suministros bélicos de vez en cuando, no obstante que dichas organizaciones exiliadas contaban con recursos humanos y logísticos.

 

Al ser asesinado el 22 noviembre 1963 el presidente John F. Kennedy, y tomar la presidencia Lyndon B Johnson, este continúa con la misma política de Kennedy, la de mantener cierto statu quo con relación a la lucha de los cubanos contra el comunismo en Cuba.

 

En 1968, año de elecciones presidenciales en los Estados Unidos, los campamentos de la organización más grande, pues contaba con cientos de hombres, y gran cantidad de armamentos en varios países de Centro América, el MRR, es historia, al igual que los Comandos Mambises, aunque quedaban otras organizaciones que recibían cierta ayuda del gobierno norteamericano, y los grupos que trabajaban por la libre, o sea, con sus propios recursos. Ya en esa época, las guerrillas campesinas del Escambray, la de los llanos de Matanzas, y algunas que operaban en Pinar del Río, Camagüey, y Oriente, habían desaparecido.

 

Ese año 1968, al ganar las elecciones Richard Milhous Nixon, por motivo que se intensifica el secuestro de aviones por partidarios del régimen comunista de Cuba, y en algunos caso, a no dudar por sus agentes infiltrados, el presidente Nixon firma un tratado con la tiranía de Cuba en el año 1973, llamado de Piratería Aérea (Ver data en menú 2). A partir de ese momento, los cubanos beligerantes anti comunistas son perseguidos, y acosados, para que no realicen acciones militares contra el régimen marxista de Cuba. Este pacto de Piratería Aérea, si especificaba claramente que los Estados Unidos tomarían dicha medida contra los cubanos exiliados de acción.

 

De todo lo anterior se puede deducir que:

Después de la Invasión a Girón (año 1961), la política del presidente Kennedy fue la de presionar a la tiranía de Cuba. Está política de presionar, también la llevaron a cabo en Nicaragua cuando los Sandinistas, pues a los llamados Contras desde sus bases en Honduras, y Costa Rica, los asesores norteamericanos solamente les permitían acciones militares limitadas, las cuales unidas a la diplomacia tuvieron éxito, pues los Sandinistas celebraron elecciones.

 

Al ocurrir la Crisis de Octubre (misiles año 1962), y crearse el famoso Pacto Kennedy - Khruschev, la política de solamente presionar continuó, lo cual también daba a entender con esos ataques comandos limitados, que el gobierno de los Estados Unidos no había negociado la libertad de Cuba en el Pacto.

 

Pero en el año 1973, con el Pacto de Piratería Aérea, el gobierno de los Estados Unidos (Nixon), en forma abierta cerró la política de presionar por medio de las acciones militares limitadas de cubanos exiliados, tomando la política de la espera, que el tiempo fuera el factor de cambios en Cuba, en otras palabras, que se fuera renovando por ley natural el gobierno marxista; y también continuar con las presiones económicas. Esto de presionar la economía no tenía mucho valor, pues en ese tiempo Cuba recibía unos 6 mil millones de dólares al año de la Unión soviética.

 

Hoy, en este año 2003, la política de perseguir a los cubanos exiliados beligerantes continua, al igual que las presiones económicas por medio de la Ley del Embargo, y otras leyes que la complementan en esa dirección.

 

Debemos señalar que otros tratados se han hecho entre los gobiernos de EE.UU., y Cuba comunista, como los de inmigración después del éxodo del Mariel (1980), donde se sabe que obtuvo los EE.UU., pero no se conoce claramente, cual fue la ganancia de Cuba comunista.

 

Para finalizar, en vista a la verdad histórica, pues este breve análisis puede dejar la impresión que los cubanos exiliados, y los opositores dentro de Cuba (las guerrillas campesinas, conspiradores, derechos humanos, etc., etc.), dependían totalmente de los EE.UU. para liberar a Cuba del comunismo, lo cierto es que muchos pelearon con sus propios escasos recursos, y, lo más importante, que la lucha era contra todo un bloque de países, pues la ex Unión Soviética volcaba grandes recurso militares, llegando a tener Cuba comunista uno de los mejores ejércitos de América, y refinado servicio de inteligencia; mientras los cubanos luchaban solo, o eran ayudados solamente con el propósito de presionar, y ahora en el exterior perseguidos los beligerantes.

 

Después de la desintegración de la Unión Soviética, todos los estudiosos en la materia conocen lo acaecido, Cuba comunista se desplomó en lo militar y económico, pero continuó recibiendo cierta ayuda de otros países, y obteniendo divisas por medios que dejan mucho que desear.